lunes, 19 de octubre de 2009

El arca de Noé

La historia de una generación depravada, sinvergüenza totalmente falta de moral y valores. Pero no la vamos a conocer leyendo el Clarín sino estudiando la porción semanal. Una sociedad que se caracterizaba por la inmoralidad sexual y el robo, con la idolatría como base. Una sociedad destinada a la destrucción por medio del agua hirviendo del diluvio.
Conforme a lo que nos queda de nuestra atrofiada imaginación producto de las películas y libros que hemos leído ilustramos en nuestra mente cientos y miles de tontos posternándose ante una estatua de piedra que seguramente fue robada del vecino. Una escena patética. Sin embargo si lo pensamos dos veces en la actualidad no estamos tan lejos de eso. Maimónides comenta que en los orígenes de la idolatría la idea no era apartarse del servicio al único Di's sino utilizar a los distintos astros como intermediarios hacia El. Con el tiempo en vez de mirar para arriba se fabricaron una piedra con el dibujo del Sol. Pasadas las generaciones sin saber ni entender por qué el hombre se arrodillaba al mismo pedazo de piedra pero ya atribuyéndole poderes personales y únicos. Lo que debemos preguntarnos es en cuántas de nuestras actividades diarias somos totalmente autómatas. Cuando el verdadero significado de lo que hacemos expiró, pero todo esta tan instaurado en nuestras vidas hasta el punto que no nos interesa indagar sobre ello sino que simplemente lo hacemos.
La idolatría es darle valor a algo que en esencia no lo tiene sólo porque me brinda un beneficio. El Profeta Isaías dijo "se posternan a la obra de sus manos". ¿No somos acaso esclavos y servidores del materialismo que reina en nuestro siglo? ¿No se convirtió el hombre esclavo de la tecnología que él mismo produce? ¿No están nuestras calles plagadas de robo? Desde los asaltantes pasando por los secuestradores, estafadores y hasta el ciudadano tipo en cuyo diccionario colgarse del cable no es robar.
Noaj fue definido como justo en su generación. Fue el único que paró la pelota y decidió bajarse de la Matrix para subirse al barco que lo iba a salvar. El hombre no es malo, ni quiere el mal. Simplemente debe ser conciente y ver dónde está parado y dónde realmente debería estar. Es verdad, Di's prometió no mandar nunca más un diluvio. Pero puede venir disfrazado de Gripe A, Dengue o cualquier otro método que nos haga abrir los ojos de una vez.